La idea, la necesidad de ser innovador

La innovación se ha convertido en el principal objetivo de las políticas comunitarias, nacionales y regionales. A nivel europeo, la Estrategia de Lisboa pretende reducir la brecha con EE UU y Japón, mediante distintas iniciativas encaminadas a aumentar la eficacia innovadora europea. En España, las políticas de innovación tienen como objetivo alcanzar la convergencia con el sistema europeo.

El reto al que se enfrenta el conjunto de España es doble, al pretender converger hacia un sistema que a su vez ambiciona aproximarse a otro más eficiente. Así, el proceso español de intensificación debe ser más intenso que el europeo, y las políticas deben definirse contemplando este hecho.

La economía nacional, y más en esta crisis del modelo económico internacional en la que nos encontramos, necesita apostar de una manera decidida por la investigación, el desarrollo y la innovación si quiere mantener su dinamismo y competitividad.

Es necesario diseñar una estrategia para crear una Europa Innovadora. Para ello, deben combinarse varios factores: un mercado de bienes y servicios innovadores, recursos mejor orientados, nuevas estructuras financieras y movilidad de las personas, del capital y de las organizaciones. En conjunto, estos factores constituyen un cambio de paradigma que sobrepasa el ámbito específico de la política de I+D e Innovación. EL objetivo más a corto plazo es conseguir que nuestros sectores productivos salgan de la crisis y retomen cuanto antes pautas de crecimiento y desarrollo.

Por este motivo es importante fomentar un cambio de la cultura innovadora y emprendedora en las empresas y en la sociedad en general a través de acciones como las que hemos realizado en este proyecto.